Experts @ Greiner Bio-One: Ana-Maria Šimundić
En Greiner Bio-One, la experiencia científica es más que una simple afirmación: forma parte de nuestro trabajo diario. En esta serie de perfiles, presentamos a los expertos que hay detrás de nuestras soluciones, compartimos conocimientos auténticos sobre sus campos de especialización y mostramos cómo la investigación se traduce en productos que aportan un valor real a nuestros clientes.
En esta ocasión, nos centramos en:
Ana-Maria Šimundić
... es directora de Asuntos Médicos y Clínicos Globales en Greiner Bio-One y tiene su sede en Zagreb, Croacia. Desde que se incorporó a la empresa en diciembre de 2023, ha aportado una amplia experiencia en gestión de la calidad, la fase preanalítica, detección de errores, seguridad del paciente, hemólisis y acreditación ISO 15189. Con más de 200 publicaciones en revistas indexadas, también goza de un amplio reconocimiento internacional por su contribución a la medicina de laboratorio.
Acerca de Ana-Maria Šimundić
| Nombre | Ana-Maria Šimundić |
| Nacionalidad | Croata |
| Puesto en Greiner Bio-One | Director Global Medical & Clinial Affairs |
| Departamento | Global Department Medical & Clinial Affairs |
| Ubicación | Zagreb, Croacia |
| Fecha de contratación | 1 de diciembre de 2023 |
| Especializaciones (investigación…) | Gestión de la calidad, fase preanalítica, detección de errores, seguridad del paciente, hemólisis, experto en acreditación ISO 15189 |
| Hitos clave de la trayectoria profesional (puestos anteriores, consejos asesores, afiliaciones…) | Director de Asuntos Médicos y Clínicos Globales, Greiner Bio-One (2023–actualidad); Director General, Hospital Clínico Sveti Duh (2022–2023); Jefe de Diagnóstico de Laboratorio Médico, Hospital Clínico Sveti Duh (2015–2023); Jefe de la Unidad Clínica (Bioquímica y Toxicología), Hospital Universitario Sestre milosrdnice (1995–2015); Profesor titular, Universidad de Zagreb (desde 2003); Presidente, Sociedad Croata de Bioquímicos Médicos (2012–2018); Editora en jefe / editora sénior, Biochemia Medica (2011–2022); Presidenta de la EFLM / ex presidenta / cargos ejecutivos (2011–2023); Miembro de la Junta Ejecutiva de la IFCC (2021–2023) y cargos en grupos de trabajo (desde 2024) |
| Publicaciones (número, temas, enlaces…) | >200 artículos en revistas indexadas |
¿Cuál es su función en Greiner Bio-One y en qué está trabajando actualmente?
Ocupo el cargo de director global de Asuntos Médicos y Clínicos en Greiner Bio-One, donde soy responsable de definir y ejecutar la estrategia médica global para toda la cartera de productos. Mi función se centra en garantizar que el rigor científico, la relevancia clínica y la seguridad del paciente estén firmemente integrados en la innovación de productos, la estrategia regulatoria y las decisiones de comercialización.
Actualmente, estoy trabajando en fortalecer la base de evidencia clínica que respalda nuestras soluciones, apoyar a la organización durante la transición al IVDR desde una perspectiva médica y clínica, y madurar aún más la función de Asuntos Médicos y Clínicos como socio estratégico clave para los equipos de Regulación, Calidad, I+D, Marketing y Ventas en GBO.
¿Cómo se inició en este campo?
Mi trayectoria profesional siempre ha estado impulsada por un fuerte enfoque en la fase preanalítica, que considero la base de la calidad, la seguridad y la eficacia en la medicina de laboratorio. A lo largo de mi carrera en la medicina académica y los laboratorios clínicos, observé repetidamente cómo los errores y las ineficiencias en las etapas previas afectan directamente los resultados de los pacientes, los flujos de trabajo de los laboratorios y la confianza de los médicos.
Por lo tanto, dar el salto a la industria del diagnóstico, y específicamente a Greiner Bio-One, fue un paso muy natural para mí. Vi la oportunidad de contribuir a un nivel más amplio y sistémico, donde la innovación en la extracción de sangre y la fase preanalítica realmente puede marcar la diferencia. En GBO, sentí que podía tener un impacto mucho mayor: mejorando la seguridad del paciente, simplificando y estandarizando los procesos de laboratorio, apoyando a los laboratorios para que aborden los desafíos diarios y ayudándolos a superar los obstáculos persistentes en la fase preanalítica.
Lo que sigue motivándome es la capacidad de traducir los conocimientos clínicos en soluciones prácticas que hagan la vida en el laboratorio más fácil y segura, al tiempo que, en última instancia, mejoran los resultados para los pacientes.
¿Qué es lo que más te fascina de tu área de especialización?
En el fondo, soy una persona a la que le gusta resolver problemas. Me fascina entender cómo funcionan las cosas, por qué fallan y cómo se pueden mejorar. Esta mentalidad me llevó de manera natural a la fase preanalítica, que es, y siempre ha sido, la parte más vulnerable del proceso de análisis de laboratorio.
Lo que más me fascina de la preanalítica es precisamente esta vulnerabilidad: a pesar de su importancia crítica para la seguridad del paciente y la precisión diagnóstica, muchos desafíos siguen sin resolverse. Todavía existen brechas significativas, ineficiencias y fuentes de error que afectan a los laboratorios todos los días.
Para mí, la fase preanalítica representa un espacio con un enorme potencial, oportunidades infinitas para mejorar los procesos, innovar en productos, reducir la variabilidad y, en última instancia, hacer que el trabajo de laboratorio sea más seguro, más sencillo y más confiable. La combinación de relevancia clínica, complejidad del mundo real y la posibilidad de generar un impacto tangible es lo que sigue intrigándome y motivándome.
¿Cuál es la cuestión central que te ocupa actualmente en tu trabajo?
En el centro de mi trabajo se encuentra una pregunta muy fundamental: ¿cómo podemos medir y expresar de manera objetiva el verdadero valor que la medicina de laboratorio aporta a la atención médica? Por naturaleza, me baso en la evidencia; me gusta medir las cosas, comprender su impacto y evaluar su contribución real a los resultados.
La medicina de laboratorio aporta un valor enorme a los pacientes y a los sistemas de salud, pero opera con una parte notablemente pequeña del presupuesto general de los hospitales. A pesar de esto, el impacto de los laboratorios sigue siendo en gran medida invisible, ya que su contribución no siempre está vinculada directa o inmediatamente a los resultados de los pacientes de una manera que sea fácilmente medible o comprensible para quienes toman las decisiones.
Lo que más me ocupa actualmente es encontrar formas significativas y objetivas de cuantificar este impacto, demostrando cómo los laboratorios mejoran la calidad de la atención, facilitan la toma de decisiones clínicas, aumentan la eficiencia y mejoran la seguridad del paciente. Creo firmemente que, como industria, podemos hacer mucho más para apoyar a los laboratorios a fin de que su valor sea visible.
Por lo tanto, en Greiner Bio-One me estoy enfocando en trabajar con algunos líderes de opinión clave (KOL) muy distinguidos para desarrollar medidas objetivas de mejora que los laboratorios puedan usar para demostrar claramente su contribución no solo a los sistemas de salud, sino también a la sociedad en su conjunto. La capacidad de traducir la excelencia de los laboratorios en un valor medible es, en mi opinión, uno de los desafíos y oportunidades más importantes que enfrenta nuestro campo hoy en día.
¿Podría dar un ejemplo de cómo su investigación o experiencia se incorpora directamente en los productos o procesos de Greiner Bio-One?
Un ejemplo claro es mi trabajo en torno a la reducción del volumen de muestras de sangre extraídas a los pacientes, como parte de la iniciativa mucho más amplia conocida como «gestión de la sangre del paciente». Gracias a mi experiencia clínica y académica, sé que la extracción excesiva de sangre sigue siendo un problema de seguridad del paciente poco reconocido, especialmente para las poblaciones vulnerables, y que requiere una estrecha colaboración entre los laboratorios y la industria.
En Greiner Bio-One, mi función ha sido poner este tema en primer plano de manera activa, creando conciencia dentro de los laboratorios y a nivel interno de la organización. En comparación con el pasado, este es ahora un tema que los laboratorios discuten abiertamente y para el cual buscan soluciones de manera activa.
Desde la perspectiva de los productos y los procesos, esta experiencia influye directamente en nuestra forma de pensar sobre la innovación: mejorar los productos existentes y desarrollar soluciones que ayuden a los laboratorios a reducir los volúmenes de muestra requeridos sin comprometer la calidad analítica. Apoyar a los laboratorios de esta manera, tanto a través de la sensibilización como de soluciones a nivel de producto, es un buen ejemplo de cómo la visión clínica se traduce en acciones tangibles en Greiner Bio-One.
¿Qué te motiva cada día en tu trabajo en Greiner Bio-One?
El departamento de Asuntos Médicos y Clínicos desempeña un papel fundamental a la hora de garantizar la credibilidad científica, la seguridad de los pacientes y el éxito empresarial a largo plazo en las organizaciones de salud. Al mismo tiempo, su contribución no siempre es visible de inmediato, ya que su impacto a menudo abarca todo el ciclo de vida del producto en lugar de un único resultado. Aumentar esta visibilidad es tanto un desafío como una fuerte motivación personal para mí.
Lo que me motiva cada día en Greiner Bio-One es la oportunidad de demostrar claramente el valor estratégico que el departamento de Asuntos Médicos y Clínicos aporta a la organización. El departamento de Asuntos Médicos fortalece la base de evidencia clínica, apoya la innovación y la diferenciación de productos, hace posibles las estrategias regulatorias y de acceso al mercado, y construye relaciones de confianza con laboratorios y expertos clínicos.
Mi objetivo es hacer que esta contribución sea más visible, medible y esté directamente relacionada con los resultados comerciales, incluyendo la adopción de productos, el apoyo a las ventas, la generación de ingresos y el crecimiento sostenible de la empresa. Posicionar a Asuntos Médicos como una autoridad científica y un facilitador estratégico del crecimiento, tanto a nivel interno como externo, es un factor clave de mi trabajo en Greiner Bio-One.
¿Cuál ha sido hasta ahora un éxito especial o un momento revelador para ti en Greiner Bio-One?
Uno de mis momentos reveladores más importantes en Greiner Bio-One ha sido darme cuenta de lo fuertes, competentes y capaces que son las personas de mi equipo. Desde el principio, me impresionó genuinamente su nivel de experiencia, compromiso y profesionalismo. Darme cuenta de que estoy rodeada de colegas altamente talentosos con quienes podemos lograr resultados significativos juntos fue un momento revelador decisivo para mí desde que me uní a Greiner Bio-One.
Disfruto mucho trabajando con mi equipo de GMCA y aprendiendo de ellos cada día.
¿Qué cambios le gustaría ver en el trabajo diario de laboratorio o en el diagnóstico durante los próximos cinco años?
En los próximos cinco años, me gustaría que la medicina de laboratorio fuera reconocida más claramente por el valor que genera dentro de los sistemas de salud. Los laboratorios desempeñan un papel fundamental en la atención al paciente, la toma de decisiones clínicas y la eficiencia; sin embargo, su contribución sigue siendo a menudo subestimada o poco visible.
Desde una perspectiva operativa, espero ver un cambio más marcado hacia prácticas más sostenibles, incluyendo la reducción de los volúmenes de sangre extraídos a los pacientes, una mayor adopción de tubos de extracción de bajo volumen y un cambio más marcado hacia las extracciones de sangre capilar, así como una mayor atención a la conservación de la sangre de los pacientes. Estos cambios respaldan directamente la seguridad del paciente al tiempo que alinean el diagnóstico con objetivos de sostenibilidad más amplios.
También espero y abogo por una mayor digitalización y automatización de los flujos de trabajo de los laboratorios. Muchos procesos preanalíticos y operativos siguen siendo en gran medida manuales en muchas partes del mundo, lo que genera variabilidad y riesgos innecesarios. La expansión de las soluciones digitales y la automatización será clave para mejorar la eficiencia, la estandarización y la calidad.
En última instancia, menos errores preanalíticos, un uso más inteligente de los recursos y una mejor visibilidad del valor del laboratorio deberían definir la próxima fase de la excelencia diagnóstica.
¿Cuál es un concepto erróneo común en su campo, y cuál es su opinión al respecto?
Un concepto erróneo común en la medicina de laboratorio es que el proceso preanalítico ya está suficientemente controlado y es intrínsecamente confiable. En realidad, aunque se han logrado avances significativos, muchas fuentes de error en esta fase siguen siendo subestimadas o no se reconocen lo suficiente.
En particular, problemas como los errores de identificación de pacientes siguen representando un riesgo significativo para la seguridad del paciente, pero no siempre son visibles en las métricas de calidad de rutina o en los informes de incidentes. Dado que estos errores suelen ocurrir en etapas previas, su impacto puede hacerse evidente solo más adelante en el proceso diagnóstico o clínico.
Mi opinión es que una mejora significativa en la seguridad preanalítica requiere un mayor giro hacia la digitalización y la automatización. Los procesos manuales, incluso cuando están bien diseñados, son inherentemente vulnerables a la variabilidad. Al implementar sistemas digitales que automatizan la identificación, la trazabilidad y el control del flujo de trabajo, podemos reducir sustancialmente el riesgo de errores y aumentar la consistencia.
Llevar la preanalítica hacia una mayor integración digital no es solo un avance tecnológico, es un paso necesario para fortalecer aún más la seguridad del paciente y construir procesos de diagnóstico más resilientes.
Si pudieras dar un consejo a un joven científico o profesional de la medicina, ¿cuál sería?
Mi consejo sería que mantuviera la curiosidad y nunca dejara de aprender o crecer. La ciencia y la medicina evolucionan constantemente, y el verdadero progreso proviene de hacer preguntas, cuestionar suposiciones y permanecer abierto a nuevas ideas.
Muchas gracias, Ana-Maria Šimundić, por tu contribución diaria para marcar la diferencia